jueves, 14 de agosto de 2014

LA REPÚBLICA OLIGARQUICA, CLASES SOCIALES Y EL PODER POLÍTICO.TERCERA ENTREGA.



Resumiendo un poco el segmento tratado ayer, haciendo entonces una síntesis, diríamos que la burguesía comercial, característica del inicio de la República Oligárquica, estaría integrada por dos capas, a saber, un segmento importador o burguesía comercial usuraria, y otro grupo al que podríamos denominar burguesía mercantil intermediaria.

Conocemos el fenómeno acerca de la preponderancia lograda por la burguesía comercial, en conjunto.Esto no nos debe hacer creer que la clase latifundista venezolana desempeñó, en este período histórico, un rol secundario en el desenvolvimiento de la ya mencionada República Oligárquica. Por el contrario, los grandes terratenientes cumplen un papel fundamental durante este período, ya que para muchos de ellos el acceso a la propiedad de la tierra estuvo determinado por el triunfo de las guerras independentistas, lo cual les permitió ascender en la escala social para convertirse en elemento integrante de las clases dominantes venezolanas. El control de las fuerzas militares, una vez terminada la guerra, y la propiedad, y la propiedad de grandes ex5tensiones de tierras, se conjugan para lugar l surgimiento de la figura del caudillo, cuyo poder se consolida gracias al dominio de los mecanismos políticos, en momentos que afloran las querellas intestinas ante el vacío de poder creado tras la caída del dominio español.

El rol del caudillo se conforma entonces, alrededor de varios tributos, donde se combinan el prestigio militar, la propiedad y el uso de la tierra y la explotación de la mano de obra rural, cuya coacción le permite, además, disponer del apoyo de sus propias "milicias", que constituyen el sostén fundamental para el triunfo en la disputa por el poder a nivel regional, y, en algunos casos, nacional.

El ejercicio del poder personalista, de carácter paternal y autoritario a un tiempo, representa uno de los rasgos sobresalientes del vínculo del caudillo con la masa campesina, sujeta esta última a relaciones de producción que fluctúan entre el peonaje, la servidumbre y la esclavitud. En este contexto, las fuerzas productivas continúan sumidas en el tradicionalismo, aplicándose sistemas de explotación extensivos, con técnicas atrasadas y métodos de cultivo que agotan progresivamente la tierra, de lo cual se deriva el bajo nivel de productividad.

El ascenso político del General José Antonio Páez representa, precisamente, la emergencia del caudillo que logra unificar alrededor de su autoridad, aunque no de manera absoluta, a las distintas fuerzas regionales. Su gran prestigio se ha cimentado a través de la lucha contra los realistas y posteriormente en el papel de conductor que desempeña en la separación de Venezuela de la República de Colombia. En en el curso de este proceso adquiere fuerza y el apoyo necesarios para acallar momentáneamente los antagonismos internos. El jefe militar triunfante es propietario de vastas extensiones de tierras y domina grandes núcleos de población campesina, "enfeudada" y esclava, los cuales constituyen las bases de su ejército.

Esta figura de "caudillo" representa para lasa clase dominantes una garantía de seguridad, paz y estabilidad, fortaleciendo la modalidad de gobierno oligarca que impusieron desde 1830. Coexisten estos "nuevos terratenientes" con los provenientes del período colonial. Por tanto, la acción directa para la aplicación de políticas que favorescan al sector crédito, agricultura, comercio o minería, favorecen, como es de esperarase, a estos sectores o clases asociados, ligados, al aparato institucional. El sistema político, en resumen, expresa la alianza a cual nos referimos, generando un fortalecimiento del sistema capitalista, cuya expansión requiere de un Estado no interventor en la economía, pero garante del desarrollo de nexos económicos entre las naciones metropolitanas y los países productores de materias primas.

Paz y unidad se convierten en dos factores esenciales para afincar las bases de la nueva Nación, sobre cuya estructura tradicional se aplican algunas reformas relativas al funcionamiento político-administrativo, libertad de de tránsito, de comercio, reducción de cargas impositivas, disminución del poder económico detentado por la Iglesia, además del estímulo a la inmigración para engrosar el volumen de la población productiva y el auspicio a la construcción de algunas obras de infraestructura como vías de comunicación, puertos, etc.

En este marco, las clases dominantes aspiran a crear un clima propicio para el aumento de sus beneficios y la constante expansión del comercio exterior sobre la base del incremento de la producción y del precio de los frutos. Una elevada exportación permite sostener un importante volumen de importaciones, aumentando así los ingresos aduaneros que alimentan los recursos del aparato estatal, cuya principal función esta orientada a la coservación y consolidación del sistema político-económico instaurado, repetimos, en 1830.


 OFICINA DE LA CRONISTA MUNICIPAL. FUENTE DOCUMENTAL: LA REPÚBLICA OLIGÁRQUICA, CLASES SOCIALES Y EL PODER POLÍTICO. ENSAYO PROFESORA  (MSc) CATALINA BANKO