miércoles, 13 de febrero de 2013

Guarenas, pueblo insurgente




              Con estas líneas se busca presentar a groso modo, la participación de algunos hombres y mujeres que dieron su paso a favor de la causa republicana durante los años 1814 y 1818, rechazando en forma silenciosa y, en algunos casos no tanto, al poderío de la monarquía española. Creemos que estos hechos contribuyen no solo a fortalecer con un valor más fidedigno el hecho histórico del paso del Libertador por las tierras de este valle de Guarenas, sino también a enriquecer nuestra historia local. Los casos insurgentes que abordamos reflejan las ideas de un pueblo en apoyo a un proceso revolucionario que se concretaría hacia mediados del siglo XIX y fueron conocidas por la monarquía como “causas de infidencias”. Nuestro tema de investigación.  
     Como “Causas de Infidencias” se conoce tanto en Venezuela como en otros países que fueron posesión de colonias españolas, a todos los procesos penales llevados por la Corona contra todos aquellos que se alzaron en armas, o que realizaron acciones de hostilidad o desobediencia contra la autoridad española. Dentro de estas acciones se consideran los actos, las palabras y escritos dirigidos en contra de la autoridad española. Es pertinente referir que, esta conceptualización además de ser general no titula delito alguno, por lo que la intención de tal denominación es la de señalar dentro del ordenamiento jurídico de la época colonial a todos aquellas personas que desobedecen a una majestad católica. Por no estar claramente determinado el delito de infidencia en la propia legislación colonial, se puede apreciar visiblemente en el caso venezolano el fuerte deseo de emanciparse y de constituirse en nación, de allí que se presentaran interminables luchas contra todo aquel que estuviera en desacuerdo con la separación del régimen y continuar bajo las órdenes de un rey.
     Todos estos juicios tienen una trascendencia histórica y es que las causas llevadas fueron expedientes abiertos contra un gran número de criollos que posteriormente se convirtieron en los padres de la nacionalidad(*) y que nos remiten a rememorar los hechos ocurridos entre 1814 y 1818. La primera fecha nos interesa porque tiene que ver con el fin de la primera república y el comienzo de la emigración a Oriente, hecho en el cual un notable grupo de guareneros, y aquellos que no siéndolo hicieron vida en Guarenas, fueron acusados de infidentes por seguir a Simón Bolívar y a los caraqueños en su paso por estas tierras, que huían del terror desatado por Boves y Tomás Morales.
     Uno de los expedientes  comprende la lista de las personas que “…emigraron de este pueblo con el ejército enemigo que siguió en derrota a los pueblos y demás lugares de Barlovento y Ciudades y Provincia de Cumaná y Barcelona”(1), como naturales y vecinos de la zona destacan: Martín Istúris (hacendado), Vicente Grillo (hacendado), Manuel Pantoja (médico), Luis Álvarez (médico), Nicolás Saltrón (alambiquero), Tomás Machado (propietario), Julián Machado (propietario), Manuel Castillo (hacendado**), Pedro José Castillo (hacendado).
   A este grupo se suman personas naturales de Caracas pero vecinos de Guarenas, tales como; Pedro José Izquierdo (administrador de la Renta de Tabaco),  Gabriel  Rada (hacendado), Juan Bautista Urbina (pintor), Manuel Landa (administrador de Real Hacienda), José María Sanz (teniente de Justicia Mayor), Presbítero José Manuel Hurtado (cura coadjutor).
     Aunque el Gobernador político de Caracas, el marqués de Casa-León, ordenó el embargo de sus propiedades no hay registro de los expedientes de embargos de todas las tierras, solo se hace mención a la partidas de frutos, melao y papelón embargados de la hacienda La Concepción quedando dentro de un inventario de bienes. Del inventario de esta hacienda quedaron exceptuados tres esclavos que no se incluyeron por ser  “…uno de Don Bartolo Manrrique vecino de Chacao, otra muchacha de Don Simon Bolivar, y otro que aunque corresponde a los emigrados de aquí está prófugo…”. (2)
     El año de 1818 es importante también por ser crucial para la constitución de la tercera república y el momento en el cual Bolívar logra su consolidación a nivel continental asegurando la victoria con la batalla de Carabobo.
      Un ejemplo de ello fue la estrategia militar mejor conocida como “la distracción de Bermúdez”, lo cual le permitió  a este patriota su desplazamiento de Oriente a Guatire, de Guatire a Caracas, a los Valles de Aragua regresando nuevamente a Guatire. Desde los Valles del Tuy regresa a Caracas y retoma de nuevo a Guatire y Barlovento, para luego llegar a Guatire el 12 de mayo, y aprovechando las ventajas de las colinas altas de El Rodeo organiza el ejército republicano de manera que pudiera acorralar al enemigo que había instalado cuartel en Guarenas.
     Con el debilitamiento de los realistas y la poca confianza en los ideales colonialistas que ya estaban presentes en las tropas que creían en la independencia definitiva, ven la oportunidad convertida en el motor que impulse a algunos de los emigrados a regresar a estas tierras para acompañar al ejército republicano en la lucha.
     A Francisco García se le acusa por mantener conversaciones sospechosas con su hijo José Tomas García, sargento del Batallón de la Corona, es ejemplo de aquellos que regresaron después de la emigración. El fiscal de la causa deduciendo su infidencia luego de las declaraciones de los testigos, considera la horca como pena conforme a lo establecido en las Reales Ordenanzas, sin embargo es rebajada a cuatro años de presidio fuera de Venezuela, no sin antes destacar el gobernador Salvador Moxó en forma despiadada que “…I conviniendo para la vindicta pública en las presentes circunstancias imponer escarmientos vergonzosos y exemplares a los autores de noticias sediciosas como D. Francisco García, para que sirva de terror y enmienda a los demás de su especie: aunado que antes de despacharlo debe ponerse en la plaza principal sobre un banquillo elevado por espacio de una hora, la de mayor concurrencia con dos tarjetas, una al pecho, y otra a la espalda, grabándose en ellas este mote: Por impostor de noticias sediciosas…”(3)
     Asimismo, encontramos la causa seguida contra el cura doctrinero del pueblo de Guarenas presbítero Miguel Peraza, y el Teniente Justicia Mayor Gabriel de Rada por sediciosos. Dicha causa es particularmente interesante no solo por el alegato tanto de acusados como de testigos presentados, sino porque en el curso del expediente se comprueba que algunas de las personas que siguieron a Bolívar lograron regresar al pueblo y continuaron el camino de las tropas insurgentes, señalados discriminadamente como sujetos de ninguna reputación. Vale destacar que surge en el seno de los acusados por infidentes un mecanismo defensivo al responder de la manera menos comprometedora en el transcurso de las causas, otros sencillamente negaban cualquier vinculación con el ejército republicano, que lejos de ser un motivo para descalificar a los patriota constituyó una garantía segura de no terminar en la horca, el fusilamiento o el destierro.
     Muchos son los detalles expuestos en estos documentos convirtiéndolos en una rica fuente de información sobre el período colonial y sus protagonistas locales como testigos de los acontecimientos ocurridos durante la emigración a Oriente y el paso de Bolívar por Guarenas. El abordaje de este tema tiene como propósito la reconstrucción de la identidad histórica del venezolano como pueblo insurgente cuyo presente es producto de ese pasado.

Lic. Noraya J. Pérez Díaz
Historiadora
Cronista del Municipio Ambrosio Plaza



(*) Perozo, Mario Briceño. Causas de Infidencias. ANH, Tomo I, 1960.
(1) AGN, Sección Causas de Infidencias, tomo XXIV, exp. 4, f.277
(**) Dueño de una parte de tierras en el sitio del Cercado. Dejó tierras y esclavos.
(2) Ibídem, f. 279
(3) AGN, Ibídem, f.31

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