miércoles, 17 de febrero de 2016

395 años de una ciudad



Guarenas de origen propiamente indígena, pasa a convertirse por los encomenderos en pueblo de doctrina tras un proceso fundacional bajo la advocación de Nuestra Señora de la Copacabana de los Guarenas, que con el correr de los años desarrolló una importante economía agrícola producto del trabajo de sus grandes haciendas, de las cuales aun quedan algunos rastros; con solo una mirada a “El Cercado”, “Guayabal”, “El Recreo”, “Maturín”, “La Fundación”, “Santa Cruz”, “Trapichito”, “La Concepción”, “Casarapa”, “El Carmen”, “San Pedro”, “Auyare” e Izcaragua, nos trasladan a esa época. Situada a la ribera del río Guarenas y con una población actual de 208.663 habitantes, de acuerdo al último censo del año 2011, rápidamente miramos que este acelerado desarrollo de la ciudad, con su enorme sucesión de moles de concreto, fábricas y comercios que dominan este valle, con su hormigueante multitud, la gran cantidad de vehículos que transitan calles y avenidas de intenso  ruido y movimiento, hace difícil imaginarse donde se escondió el antiguo pueblo y que se hizo su bello paisaje de cañaverales y sembradío de flores.